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Museo Roca - Instituto de Investigaciones Históricas

Manuel Belgrano. De líder a héroe

Lo recordamos en el 200º aniversario de su fallecimiento

    Todos los países tienen en su historia figuras destacadas, héroes o próceres a los cuales se atribuye un papel importante en episodios claves de la nación. ¿De dónde salen los héroes? ¿Quién los elige? ¿Quién convierte a una persona en un héroe de la patria? Las respuestas a estas preguntas pueden ser variadas de acuerdo al país, pero veamos cómo Belgrano se convirtió en uno de nuestros héroes nacionales.

Retrato

Retrato del Gral. Manuel Belgrano, óleo, Fortunato Fontana, c. 1930, Museo Histórico Nacional.

    Sin dudas uno de los elementos que caracteriza a los héroes, y este fue el caso de Belgrano, es su vida pública y su participación notable en jornadas decisivas. Manuel Belgrano era un funcionario español que ante la caída del rey en 1808 se dedicó a buscar alternativas de poder. Junto a otros actores de este escenario, impulsó la causa revolucionaria abierta en la Semana de Mayo de 1810. Su actuación en esos primeros momentos así como en los ejércitos que se conformaron para sostener la Revolución fue sustancial. Como él mismo reconoció en su autobiografía, sus conocimientos militares eran escasos, pero supo concebir la dimensión política de las tareas que le encomendaron. Una de sus mayores preocupaciones al mando de las tropas revolucionarias fue producir una identidad común frente al enemigo. En ese sentido, la creación de la bandera es una de las expresiones más recordadas.

bandera

Bendición de la Bandera en Jujuy, 1812. Óleo. Luis de Servi (1863-1945) 

    Sin embargo, con esta actuación reseñada no alcanzaba para convertirse, décadas más tarde, en un prócer nacional. Son numerosas las figuras históricas que han tenido acciones destacadas y no integraron el panteón de los próceres. ¿Qué más hizo falta? Pueden aventurarse varias cuestiones. En primer lugar, era indispensable que la causa defendida triunfara, aún con variantes. Por eso sus impulsores y líderes fueron reivindicados. En segundo lugar, para ser un héroe nacional hace falta una nación que piense una historia propia, que a la vez funcione como amalgama para construir una identidad nacional. En este último punto, en la construcción y difusión de una historia nacional, es cuando los héroes finalmente se consolidan. 

    En la Argentina, la discusión y formación de una identidad nacional plena se desarrolló paralelamente con el fenómeno de la gran inmigración, en la segunda mitad del siglo XIX. Por tal motivo, la necesidad de auto-afirmación de una historia patria, con sus héroes y sus logros, fue percibida como perentoria por las elites intelectuales y políticas, que le dedicaron grandes esfuerzos. Los símbolos formaron una parte esencial de este relato y entonces su historia cobró también fuerza. Las preocupaciones de Manuel Belgrano sobre una unidad identitaria se replicaron. Eran otro escenario y otros objetivos, pero volvieron a escena y con ellas se abrió una página trascendente en el bronce para el abogado porteño devenido en general revolucionario.

    Las historias nacionales, con sus héroes, son producto de una época histórica pero también contribuyeron con relativo éxito a la configuración de una identidad y una forma de “ser argentino”. Uno de los canales más importantes para ello fue la educación. Justamente, a fines del siglo XIX, la Ley 1420 sancionó la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza primaria ubicando al Estado como principal agente educador. En adelante, la figura de Belgrano ha sido vastamente abordada en la escuela. La historia de la patria y de sus héroes funcionó además como ejemplo moralizante en torno a los valores y las costumbres que las elites esperaban de los futuros ciudadanos, es decir los niños y niñas que asistían a la escuela. Los usos del pasado fueron, entonces, múltiples y diversos. 

manuales

Manuales escolares, c. 1940 - 1950.

    Hoy, en ocasión de cumplirse el 200º aniversario del fallecimiento de Manuel Belgrano, las preocupaciones del presente que enfrentamos como sociedad son diferentes a las que se vivían hace doscientos años y a fines del siglo XIX. Por lo tanto, las preguntas que hacemos al pasado son distintas. Buscamos conocer la historia de Belgrano así como el camino recorrido por su figura hasta consolidarse como héroe nacional.